Catalunya Barcelona Film talks to Dolores Muntane Coca about her fascist indoctrination in grade school.

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Dolors Muntané Coca

Entrevistado el 20 de junio de 2017 para la serie documental Catalunya Barcelona.

Me llamo Dolors Muntané pero en mi DNI, en español, por obligación, pone María Dolores Muntané Coca. En mi casa, me han llamado Dolors toda la vida y yo siempre he firmado como MD Muntané. No había muchas mujeres en mi generación o

casi ninguna dentro del periodismo científico. Entonces, yo opté por el estilo de Georges Sand, de hacer una asignatura ambigua en relación al sexo y

MD Muntané es como he firmado siempre. Aunque en los libros de ahora, sí que me he permitido poner Dolors Muntané o Maria Dolors Muntané con la editorial Barcino. Pero siempre he firmado como MD Muntané

en el campo de la medicina.

Pregunta.

Yo soy de la generación de los niños de la post-guerra. Nací en 1943 en un pueblo, en Reus, que era una ciudad de gran importancia en Cataluña en la época. Sobre todo antes de la guerra, no tanto cuando yo nací.

Porque es un pueblo que ha sido capital de comarca y tenía una gran tradición vinícola. No sé si recordaréis aquel dicho famoso de ‘Reus, París y Londres’.

Porque era el mercado de aguardiente. Su primer mercado era la cotización de Reus, después la de París y después la de Londres.

Porque Reus era un mercado muy importante, desde esa perspectiva. A principios de siglo XIX, vino la gran plaga de la filoxera y después eso se terminó.

Entonces, las fortunas que se habían obtenido con el aguardiente se invirtieron en poner fábricas textiles y fue una ciudad muy rica

en la que yo nací. Las cosas habían ido cambiando. Cuando yo vine hacia Barcelona en 1964, Reus tenía unos 40.000 habitantes y ahora tiene 103.000.

Y está llena de inmigrantes y hay muchos problemas.

Pregunta.

Actualmente, tengo unos 30 libros publicados entre arte y medicina. Evidentemente, la mayoría son sobre medicina porque yo me he especializado en la divulgación científica. Especialmente vinculada a la medicina de vanguardia.

Por ejemplo, hablaba de las alergias desde un punto de vista psicosomático. En los años 80 y actualmente, en los últimos 20 años, me he especializado en el antienvejecimiento y la medicina automolecular.

De estos 30 y pico libros publicados diría que un 20% es sobre arte y el resto, sobre medicina. Tengo uno de comunicación empresarial que es “El libro para conducir reuniones con éxito”. Es la primera vez en el mundo

que se ha utilizado la filosofía sistémica, la que se ha aplicado a los controles de calidad empresarial. Es la primera vez que se ha aplicado a la comunicación.

Y eso tuvo cierto impacto en su momento. Evidentemente, ahora se tendría que actualizar y hablar de redes sociales, de lo cual yo no se mucho.

Pregunta.

Realmente, a mí siempre se me ha explicado cosas de la pre-guerra y de la guerra. Claro, yo tengo un Mi padre tuvo un papel un tanto especial

en la guerra civil española. Como decía, Reus era un pueblo pequeño y él ya vivía en Reus durante la pre-guerra.

Era un hombre muy deportista, campeón de ciclismo y de tiro a plato y el pichón, que se decía, la paloma.

Y así, le solicitaron como soldado e inmediatamente después de licenciarse, fue a la guerra. Fue de los primeros a los que llamaron para ser soldado en la guerra.

¿Qué ocurre? Que él se planteó que en un pueblo tan pequeño como Reus, todo el mundo conocía sus habilidades y pensaron que lo que harían sería ponerle en primera fila

para matar al enemigo. Eso le asustó muchísimo. Mi padre era una persona pacífica. Y así, con todos los ahorros familiares de la época, le compraron una moto y fue a alistarse

en el gobierno republicano porque era el que le tocaba porque era el que le llamó, el gobierno legal, no nos engañemos. Entonces, fue ofreciendo la moto al ejército.

Le destinaron como enlace entre puestos de guerra. Y así, pasó la guerra haciendo de enlace, cargando la moto al cuello y atravesando barrancos.

Y hacía de enlace porque no había móviles, evidentemente. Y los teléfonos que había eran interceptados por los enemigos. Así pasó la guerra hasta que llegó a la Batalla del Ebro.

En la Batalla del Ebro, tuvo la mala suerte de que le robasen la moto. Entonces, se ofreció como camillero y se pasó toda la batalla como camillero y salvó muchas vidas.

Salió varios días por lo que llamaban orden del día y agradeciéndole los servicios prestados. Ahora bien, cuando terminó la guerra, todo eso no sirvió de nada.

Porque, a pesar de que le había solicitado el gobierno legal, el que ganó fue el que había dado el golpe de estado, Franco. Entonces, lo tacharon de rojo y, como tal, tuve que ir a un campo de concentración.

A Malgrat de Mar, por lo que le oí decir. Evidentemente, tuvo que ir al otro lado atravesando los Pirineos y derritiendo la nieve para poder beber agua y después, estuvo, no sé si entre 9 meses y un año y medio, en el campo de concentración.

Después fue liberado y volvió a casa. Mi abuela materna murió de cáncer de mama y yo, que, de alguna forma, creo en la influencia de la psicosomática en las enfermedades,

estaba concencida de que el cáncer de mama de mi abuela está relacionado con lo que sufrió mientras mi padre estuvo en la guerra.

Pregunta.

La educación bajo el régimen franquista. Yo me eduqué bajo el régimen Franquista porque nací en 1943 y me llevaron a una escuela religiosa, obviamente, a los 5 años.

Una escuela de monjas, más o menos cerca de mi casa, de lo que eran los talleres de casa y era una escuela dirigida totalmente por las monjas pero con todas las directrices que marcaba el régimen Franquista.

Las niñas, que teníamos 6 o 7 años, por la mañana, no hacían cantar el Cara al Sol en el patio. Después, teníamos que hacer gimnasia con las tablas que nos obligaba la Sección Femenina.

Y cuando hice bachillerato, había una asignatura horrible que era Formación del Espíritu Nacional que, evidentemente, tenías que aprobar y que incluía todas las directrices del golpe de estado Franquista

y la adoración a este. Lo cual era realmente abominable. Recuerdo que cuando una amiga y yo aprobamos la asignatura, quemamos el libro porque desde siempre he tenido esta tendencia un poco rebelde.

Y lo tiramos al estanque del instituto. Después, Yo hice magisterio y terminé la carrera en 1963. No tuve el título hasta el año 1969.

Porque para tener el título de magisterio, te obligaban a hacer unos cursos en la Sección Femenina. Como no quería hacerlos, no pude opositar y solo podía trabajar en escuelas privadas.

Para enseñar en las públicas, necesitaba el título oficial. Y yo, como me negué a hacer los cursos en la Sección Femenina, no pude obtenerlo.

En 1969, cuando volví a Tarragona por una temporada, entré a dar clases de latín y griego porque me había formado en letras.

Y tuve de profesor al eminente doctor Valentí Fiol, que fue catedrático de latín y griego en la Universidad de Barcelona. Fue uno de los fundadores de la Fundación Bernat Metge

que es la colección de libros de traducciones de griego y de latín a catalán. Él fue represaliado por ser catalanista y el gobierno de Franco le degradó,

de catedrático de la UB a profesor de instituto. Le desterraron de Barcelona a Reus. Yo me aproveché de sus enseñanzas. Entonces, en 1969, fui a vivir a Tarragona una temporada antes de ir a París.

Impartí clases de refuerzo de latín y griego en un colegio de la Sección Femenina. A cambio de esto, me firmaron el título como si hubiese hecho los cursos de la Sección Femenina.

Pregunta.

El sistema sanitario de los años 70, evidentemente, no tenía nada que ver con ahora. Era un sistema sanitario donde había muy pocos CAPS, no como ahora, que cada barrio tiene uno; sino que quizás tenías que caminar mucho o

tenías que ir a la provincia, no todos los pueblos tenían. Había quienes tenían que coger el tren o el coche para ir al CAP de la comarca

y, desde luego, no había hospitales comarcales como ahora. Por ejemplo, el de Mora de l’Ebre no existía. El de Reus estaba pero no era como ahora, era un pequeño hospital comarcal

con muchas carencias, con médicos de pueblo y que quizás no tenían las técnicas actualizadas y había un atraso considerable.

Yo creo que es en 1977, en el momento en que se está hablando del Estatut de Sau, que ya está aprobado y de los traspasos del gobierno español,

la Generalitat, los traspasos sanitarios y mi revista. Yo entonces era corresponsal en Barcelona de Noticias Médicas. Entonces, a mí me encargaron hacer inventario justamente de centros de salud y de material, de todo lo que hay

en Cataluña para hacer estos traspasos. Esto está archivado porque yo he dado en herencia al centro de lectura de Reus todo mi archivo. Es una biblioteca histórica,

catalanista y privada pero muy arraigada a la ciudad de Reus. Digamos que allí me han guardado un espacio y todo esto está convenientemente archivado.

Pregunta.

Mi época en París… Bueno, te diré que fui a París en 1973 y eso cambió mi vida. Yo, en esa época, estaba casada con un fotógrafo y

era muy complicado sobrevivir. En ese momento, yo era maestra en las Teresianas, nada que ver con los que hice después.

Pero él era fotógrafo de prensa y aquí, en 1973, Franco todavía vivía, aunque la gente ya hablaba y esperaba que muriese para que cambiaran las cosas, pero, de momento, seguía vivo.

La prensa sufría toda la censura del mundo y, entonces, él estaba muy restringido. Conoció a José Luis de Vilallonga, aristócrata, en uno de sus viajes a París

y José Luis le conectó con su cuñado, que era director de la Agencia Saprès. Entonces, fuimos a París y él trabajó allí.

El primer año allí, me dediqué a mis hijos. Mis hijos, pobres, venían de la escuela castellana y no sabían francés, aunque

viendo un poco la inclinación de sus padres, les había llevado a clases de francés pero no lo hablaban. Entonces, el primer año allí me dediqué a ellos,

a enseñarles francés dándoles clases aprovechando que yo era maestra. Veníamos aquí para las evaluaciones, hacerles exámenes en las Teresianas

y que no perdiesen el curso y que pudiesen entrar en la escuela francesa al año siguiente. Y es lo que hicimos. Cuando estuvieron en la escuela francesa, evidentemente, fue cuando empecé mi etapa de ver exposiciones.

Me enamoré muchísimo del arte conceptual porque las exposiciones que había visto eran de arte figurativo, no había arte conceptual en absoluto.

Piensa que en 1973, París todavía estaba muy influenciado por los hechos de mayo de 1968 y, por lo tanto, había ‘happenings’, había ‘environment’, había mucha riqueza espiritual y creativa.

Sin darme cuenta, me sumerjo y me veo enamorada de eso. Evidentemente, todavía no estábamos en la comunidad economica europea y mis títulos

no servían. Iba a clases de arte como oyente, de periodismo científico porque me gusta.

La medicina es otro mundo. Por casualidad, a mí me contratan en Noticias Médicas ya que yo era corresponsal en París.

Pero primero lo fui en Gaceta del Arte. Y este mismo grupo llevaba Noticias Médicas. Manuel Fraga establece nuevas directrices para la prensa

que exige que las revistas profesionales, las médicas, lleven como mínimo un 50% de material técnico porque se editaba Jano o Noticias Médicas

con reportajes de las Malvinas y publicidad farmacéutiva. Y Fraga dice que ya basta de eso, las revistas deben hacer formación profesional y, por lo tanto, deben llevar un 50% de material profesional.

Y el otro 50%, de ocio. Entonces es cuando ellos se encuentran con los cajones vacíos y piden corresponsales en el extranjero. De alguna forma, me aprovecho de esa situación;

empiezo traduciendo y termino formándome.

Pregunta.

Cambia mi visión de todo. Como te decía, me sumerjo del todo porque soy hiperactiva, hipersensible

y, de la misma forma que me sumerjo en el arte o en la medicina por razones económicas y por un criterio ético de hacer las cosas bien,

milito a favor del aborto, que es el movimiento de liberación en temas feministas y, cuando llego aquí,

evidentemente, Barcelona se me queda pequeña. Eso está claro. Al llegar a Barcelona, de momento, exploro mis opciones porque, en la vida, no te esperan a ti.

¿Qué hago entonces? Me curo en salud y, al volver aquí en 1976, vengo con las relaciones públicas de Corial, que es una galería

en Francia, donde siempre ha habido la ley de que las empresas dedican el 1% de sus ganancias a cultura, les desgrava.

Y L’Oreal, haciendo esto, llega a construir una de las galerías más grandes del mundo, que fue Art Corial. Era del grupo de L’Oreal. Precisamente, el director que había en la época

era el hermano del que después fue presidente de la república. Y el señor Miterrant era el director de esta gran galería. Yo vine a España en 1976,

con las relaciones públicas de Art Corial. La primera vez que se abren las Drassanes al público

en una exposición después de ser restaurada, es por mí. Porque la Diputación de Barcelona de la época de Samaranc la restauran por mí y yo abro la exposición de Drassanes de Blasco Mentor,

que es un gran artista de Arte Corial que se había ido de España, es decir, de Cataluña, porque había llegado a ser sargento del ejército republicano

y le perseguían. Entonces él va a París y allí hace su carrera como artista. Vuelve a Barcelona en 1977, tres días después de entrar en el gobierno del señor Josep Tarradelles.

Como relaciones públicas, yo tengo el honor de que la primera targe que ha salido de la Generalitat diciendo “El presidente de la Generalitat

os invita’, es por mi organización. La exposición de Blasco Mentor en Drassanes.

Pregunta.

Bueno, somos gente honesta y objetiva. Por favor. El Franquismo se trata tal y como fue, un golpe de Estado. Había un gobierno establecido legalmente, un gobierno republicano y

un señor, que es un militar que está en África, se alza contra este gobierno legalmente establecido. Después, atraviesa el Estrecho de Gibraltar,

entra por Andalucía, va subiendo hasta el centro, que es Madrid y de los últimos en caer es Barcelona. Por eso hay la Gran Batalla del Ebro, que es cuando él entra desde Aragón

hacia Cataluña. Por lo tanto, en las escuelas se trata como ha sido históricamente. De ninguna otra forma. Si esto no le gusta al actual gobierno, que son herederos del franquismo,

es lo que hay. Pero es la verdad absoluta.

Pregunta.

Esto me hace reir mucho. Si eso fuera verdad, yo no sería independentista. Porque claro, si soy una niña nacida en 1943 educada en el Franquismo, no tendría que ser independentista.

Tendríais que serlo vosotros, los jóvenes, que habéis sido educados en la escuela de la Generalitat. Por lo tanto, eso es una falacia horrorosa. Porque aquí, ellos creen que la caverna, que se dice, los medios de comunicación de Madrid

y quienes son sordos porque no quieren escuchar y ciegos porque no quieren ver y tontos o imbéciles porque no quieren pensar se cierran en la realidad absoluta.

La realidad absoluta es que hoy, los independentistas lo somos porque pensamos y analizamos lo que ha pasado en 40 años de autonomía.

Y, lo que ha pasado es tan horroroso y tan decepcionante y frustrante que somos independentistas racionales.

Y de ninguna otra forma. ¿Sentimiento? Todo el que quieras. El sentimiento nacionalista lo hemos tenido toda la vida los catalanes.

Pero una cosa es el sentimiento y otra, la razón. Hoy en día, la mayoría de independentistas tenemos el sentimiento desde que nacemos pero, actualmente, somos independentistas por cuestiones de razón

porque vemos todas las injusticias que han hecho, de las que podemos hablar, si quieres.

Pregunta.

Era otro mundo. Yo he tenido un padre y un abuelo maravillosos pero es evidente que en mi casa dominaba el patriarcado. Mi madre siempre ha sido una persona exquisita a quien he querido mucho

pero también era patriarcal. En mi casa, los platos los fregábamos mi hermana y yo y a mi hermano no le tocaba nunca porque era un chico.

O nosotras ayudábamos con la limpieza porque tocaba. A mi hermano no le tocaba porque era un chico. Es decir, las tradiciones ya eran machistas en la época

y las leyes también. La mujer no podía ni siquiera viajar con sus hijos si no era con un permiso del padre.

Y ahora dicen: Oh, la patria potestad es compartida cuando se divorcian’. En la época, no lo era. La patria potestad la tenía el padre y punto y final.

Por lo tanto, sí que hemos conseguido cambiar cosas. Pero las estadísticas dicen que los sueldos de las mujeres, actualmente, en España, trabajando lo mismo y teniendo el mismo cargo, produciendo más que los hombres… Yo te puedo dar toda la bibliografía que quieras de que la mujer es más productiva que el hombre en el mismo puesto de trabajo

y hay estudios de sindicatos holandeses, no españoles, que lo demuestran. La mujer cobra un 30% menos. Esto es grave, muy grave. Porque dicen que, biológicamente, la mujer tiene más coordinaciones en las neuronas porque históricamente ya dicen… Si nos vamos a la antropología, la mujer hacía muchas cosas a la vez.

En la Edad de Piedra, cuidaba el fuego, a los niños, cuidaba de la cueva… Y el hombre se orientaba mejor porque tenía que volver a la cueva pero solo hacía una cosa: cazar.

Dicen que desde esta historia antropológica, la mujer es capaz de hacer más cosas a la vez que el hombre, que tiene más coordinaciones cerebrales.

Es una teoría. No sé si científica o no, yo lo he leído en libros pero no puedo decirte exactamente si ha sido demostrado o no. Pero, de alguna manera, demográficamente, se ha demostrado, en estudios sindicales, como digo, que la mujer es más productiva que el hombre en los mismos lugares de trabajo.

En cambio, está castigado con este 30% de salario menos por hora. Por lo tanto, es una lucha pendiente.

Pregunta.

¿Si las leyes antiguas afectan a la represión? Bueno, es lo que digo. Hay una costumbre. Las costumbres y las tradiciones se heredan, de alguna manera,

porque, hoy en día, dicen: ¿Cómo puede ser que, si las madres ya son feministas, las generaciones de hombres sigan siendo machistas, roben el teléfono a las chicas y le digan qué uso les tienen que dar? O por qué llama a los chicos, o cosas así.

Entonces, creo que todavía falta mucha educación. Dicen que, en las escuelas, se educa pero permíteme que te diga que este tipo de educación no es educación.

Cuenta más la psicología profunda de lo que es la educación. La educación va al conocimiento de las personas. En cambio, las marcas psicológicas van al inconsciente.

Y es el inconsciente el que actua con estos tics machistas. Por lo tanto, a la hora de formar a los hombres y a las mujeres, es muy importante el modelo paterno y el materno.

Evidentemente, la mujer que trabaja, una mujer ayuda en la economía en casa, una mujer que grita de vez en cuando y se reivindica es un modelo de mujer que tanto el hijo como la hija sabrán adoptar.

Mientras que una madre que no trabaja, que hace las camas y hace el trabajo de casa, que se deja gritar por el padre, ya no hablemos de pegar, no quiero entrar en temas macabros.

Pero que se deja gritar, que el padre la tiene atada a la economía y solo le da dinero para esto o lo otro… A ver, es otro modelo y el hijo pensará que el puede hacer lo mismo el día de mañana.

Y quizás se encuentre con una mujer que lo soporte o a otra que le envíe por ahí. ¿Qué pasará? Que si encuentra a dos o tres mujeres que le envíen por ahí, solo será un pobre desgraciado.

Por lo tanto, yo creo que la educación de los padres es muy importante. El modelo que transmite a los hijos. Otra cosa que se ha demostrado y que dicen los expertos es que los hijos de un maltratador serán maltratadores siempre.

Porque tiene un ejemplo muy profundo sobre lo que ha visto en casa y lo que ha vivido. Esto me parece muy, muy grave.

Pregunta.

Sí, creo que te he entendido. Me preguntas cómo reaccionó la gente ante la muerte de Franco. En ese momento, yo estaba en París. Puedo decirte cómo se reaccionó a nivel familiar, y de gente, de los españoles que yo conozco.

Había expectativas. La sensación principal era de “bueno, ¿y ahora qué? ¿qué pasará?” ¿De qué teníamos ganas? De que hubiese una apertura, una ruptura.

Que no fue la transición, sino Una ruptura de verdad. Es decir, que de alguna forma, se hiciese un periodo preconstitucional en el que participase el pueblo y que de aquí, saliera una constitución limpia, clara, abierta que el pueblo quisiera de verdad.

Esto no ocurrió. Se inventó una transición que la hicieron los mismos de dentro porque Suárez ya había sido director general de la televisión en la época Franquista.

Todos mis respetos porque hizo bastante, más de lo que están haciendo ahora. Pero no fue suficiente. Después, los militares estaban con la espada en alto y ¿qué pasó?

Pues que los padres de la constitución dijeron, como Miquel Roca o Jordi Soler Tura o toda esta gente que te explicaría que estuvieron muy condicionados por los militares.

Por ejemplo, uno de los artículos que es polémico ahora es el de la unidad de España lo impusieron los militares. Por lo tanto, hablamos de una constitución totalmente condicionada.

No de una constitución real y hecha por un pueblo en un periodo preconstitucional. Yo recuerdo que en 1978, cuando estaba en el periódico de Barcelona y se hablaba de que se estaba haciendo la constitución, yo escribí dos artículos diciendo que no estaba conforme con que nos diesen una constitución con la corona incluída.

Que eso no era lo que se había votado. Escribí dos artículos. Y a la que escribé tres, el director dijo “basta, basta, Dolors, no vayas por ahí”. Me preguntarás, ¿había censura? Sí.

Había autocensura, ya lo creo que sí. Y el director era quien tensaba la cuerda.

Pregunta.

Hoy en día, es otro tipo de censura. Hoy en día, la censura es a través de subvenciones. El gobierno subvenciona a La Razón, El País, por eso, el país antes era un periódico serio y ahora es un panfleto.

Y, evidentemente, subvenciona a La Vanguardia porque esta ha hecho un giro… Echaron a Josep Antic, que era una persona objetiva y que defendía los derechos de Cataluña y de los catalanes. Y le echaron para poner al actual director,

que es un señor unionista y así, defiende los derechos de los unionistas. A partir de aquí, es otro tipo de censura,

la del dinero. Te subvenciono si estás conmigo, si no, dejo de hacerlo.

Pregunta.

Bueno, esto es muy grave. Estamos hablando de memoria histórica, de eso hablamos. Todos los países que han pasado por una guerra y que han sufrido las represiones, lo primero que hacen es homenajear a sus muertos.

Esto ya no es un tema cultura, es un tema de ética, de sentimiento, de consciencia. Y aquí, nos están negando esta memoria histórica.

Tenemos un gobierno que está con el Pacto del Silencio porque la constitución ya lo arregló todo y la transición, apoyándose en eso, niegan a las familias el recuperar los cuerpos de sus difuntos, que todavía están en las cunetas, después de 60 años.

Esto es muy grave. No hay ningún país en el mundo que pueda tolerar esto. ¿Tú crees que las familias que han conseguido abrir tumbas franquistas han tenido que hacerlo a través de tribunales argentinos?

¡Por el amor de Dios! Es muy grave esto.

Pregunta.

Ya te he explicado mi posición, un poco particular. Yo he sido una privilegiada porque he tenido información que la gente de la calle no tenía. Por ejemplo, yo sabía que la constitución estaba condicionada por los militares.

Porque lo sabía, porque era un tête-à-tête, que se hablaba en los periódicos. Evidentemente, no nos dejaban escribirlo, pero lo sabíamos.

Y, por otro lado, tenía mi experiencia respecto a la corono. Yo había hablado y me callaron. Por lo tanto, no tenía ninguna alegría.

Ahora, la gente en la calle estaba alegre porque veía, de alguna manera, una apertura que era el final del Franquismo, seguramente.

Si miras los números, en Cataluña, se vota bastante menos que en otras regiones. Pero aún y así, he de decir que una cosa es la información que se tenía en la calle y otra la que teníamos nosotros.

Pregunta.

El Estatut de Mirabet, que se aprobó en 2006, impulsado por Maragall, vino a sustituir el Estatut de Sau de 1977 o 1978.

Pero eso se hace porque se llevaba casi 30 años, 20 y pico años, de 1978… Se llevaba 28 años con ese Estatut, en 2006.

En estos 28 años, los catalanes sabíamos que, cada año, se iban 16.000 millones de pesetas de Cataluña que no volvían. Y Cataluña, históricamente, había sido la región más rica de España, en estos 28 años, se había ido descapitalizando.

Hasta el punto en que ahora, a partir de 2009, con la crisis, resulta que es la tercera, empezando por el final, de las regiones españolas donde hay más pobreza. Creo que Canarias es la primera.

Y no sé decir cuál es la segunda pero nosotros somos la tercera en índice de pobreza y es muy grave porque en 2009-10, el índice de pobreza en Cataluña es del 22%-24%, y 21%. Conseguimos el 19,7% en 2011.

Actualmente, afortunadamente, desde que se ha calmado un poco la crisis, estamos en el 17%. No sé si el 17,2 o 17,6%. Pero todavía hay voluntarios y comedores para niños.

Comedores de verano porque en invierno, están los comedores escolares que suplen la carencia de las casas. Pero en verano, que los niños no van a la escuela, en Cataluña, todavía se organizan comedores de verano para niños.

Para reducir esta pobreza. Por lo tanto, no hay derecho… Ya, en una revista del Sindicato de Médicos de Cataluña del año 1989, yo ya decía que el Estado

gastaba 9.976 pesetas más, porque eran pesetas entonces, en la salud de cada vasco por la de cada catalán. Ha llovido mucho desde 1989. Y esta diferencia no se ha equilibrado, ha aumentado.

Por lo tanto, que nos vendan una constitución que dice que nos iguala a todos los españoles… Hombre, no nos lo creemos nada aquí. Es que no podemos creérnoslo porque hay una cantidad de cosas que nos lo niegan.

Los vascos disponen de su dinero porque los recogen y dan poco a Madrid. Aquí tenemos que esperar que vengan de Madrid y, ahora mismo, nos niegan la convocatoria de los Mossos d’Esquadra

porque Hacienda la niega. Cuando se sabe que, con el terrorismo, evidentemente, lo único que hace la Generalitat y el Consejero del Interior, es procurar que haya suficiente

cobertura porque se necesita a mucha gente. Nos están negando el acceso a la información de la Europol. Y esto es jugar con la seguridad de cada catalán.

Pero a los vascos, en cambio, se lo permiten. Dime tú qué igualdad es esta. Los estudiantes catalanes solo disfrutan de un 5% de becas,

del presupuesto de becas. En Cataluña, solo llega un 5% del presupuesto estatal. Cuando Cataluña tiene un 16% de población española y colabora con el 20% del PIB español.

Según el PIB, nos toca un 20%, según la población, nos toca un 16%. Nos dan un 5%. Madrid se lleva un 55% del presupuesto de becas. Y nos vuelven a decir que tenemos una constitución que nos representa a todos por igual. ¿Por qué nos toman?

Realmente, ¿por qué nos toman? Tú vas por Rodalías y sabes qué tipo de trenes asquerosos que tenemos. Ves a Madrid, a Galicia, al País Vasco y verás que allí tienen trenes señoriales.

¿Qué ocurre? ¿Nos menosprecian? ¿Nos tratan como a una colonia? A ver, todo esto debe tener una explicación. Y podemos continuar todo lo que quieras por este camino.

Pregunta.

¿Las tasas universitarias? Bueno, es otro problema. ¿Qué te dirán aquí? Fuera, la caverna te dirá que claro, es la universidad la que fija las tasas. Y, por tanto, la culpa es de la Generalitat o de los rectores universitarios

que son quienes dictaminan las tasas directamente. Por lo tanto, se quedan tan tranquilos. Es decir, la culpa es nuestra y se acabó. Hombre, un rector tiene que hacer sus cuentas

y saber adónde puede llegar. Evidentemente, graba a los alumnos porque no llega suficiente desde arriba. La Generalitat da autonomía a las universidades y, en este sentido, no se mete. No puedo decirte si hay una colaboración

de la Generalitat en las universidades o no porque tampoco sé cómo funciona. Pero la cuestión vital es esta, es decir, cuando uno tiene que gestionar dinero,

tiene que saber hasta dónde puede llegar para cubrir necesidades y qué es lo que recibe de arriba.

Pregunta.

A ver, no se puede analizar el 23F como lo hacíamos en la época. Ahora ya sabemos que el rey estaba implicado. Esto salió hace un año y algunos meses desde que abdicó.

Esta información se ha liberado, ya no forma parte del registro privado, sino que es información pública. Sabemos que es rey Juan Carlos estaba implicado.

¿Cómo se vivió en Barcelona? Aquí, se vivió con mucha angustia porque todo el mundo pensaba que podía haber una involución hacia un golpe de estado militar.

De tal manera que yo, en esa época, era colaboradora de la revista Treball del PSUC, que eran los comunistas catalanes, y puedo decir que hubo un gran susto con esta gente

porque pensaban que podían ir a prisión. Todo el mundo se escondió. Algunos huyeron a las casas de verano para que no les fuesen a buscar a sus casas. El fotógrafo que conocía de la revista Treball

tuvo que llevarse todo el archivo. Es decir, fue muy complicado. Desde otra perspectiva, bueno, había coordinación entre el presidente de la Generalitat, que era Pujol, y Josep Melià, que entonces, era el delegado del gobierno.

Y se estaba esperando a ver qué ocurría. Claro, aquí sabíamos que en Valencia ya estaban los militares en las calles. Ya lo sabíamos, y entonces, esperabamos a ver qué podía ocurrir aquí.

Por suerte, en esa época, mi marido estaba en el gabinete de prensa de la delegación del gobierno y claro, me llamaba cada hora porque teníamos miedo de que fuesen los militares allí

a imponerse. Puedo explicar la anécdota de que me llamaba cada hora porque yo estaba angustiada y, en una de las llamadas, escuché un ruido horrible y pensé que eran disparos.

Resulta que eran una mesas que se habían caído. Por lo tanto, había mucha angustia hasta que el rey salió por la televisión y dijo: Bueno, no pasa nada, está todo controlado, etc.

Pero claro, tardó mucho en salir. Tardo mucho porque, evidentemente, no sabíamos si saldría apoyando a los golpistas o al congreso, que estaba secuestrado.

Después, resultó que cuando salió, dicen que le aconsejó su cuñado Constantino, que ya había perdido Grecia por un golpe de Estado y quizás le hizo caso. Esto fue un paréntesis a tener en cuenta.

Pero el caso es que cuando salió por la tele, ya estaba de lado de los congresistas, del lado del Parlament, y después, se juzgó a los golpistas, pobre gente, cargaron con la culpa, y resulta que no era suya.

Quiero decir, la historia es muy perversa a veces.

Pregunta.

Sí, a ver. Lo del Hipercor fue algo horroroso y muy grave. En Barcelona, no estábamos acostumbrados al terrorismo. Barcelona y Cataluña, ya ves, con el movimiento que ha habido del independentismo, que somos gente pacífica.

Y el terrorismo nos asusta. Y, cuando lo sufrimos aquí, lo primero que pensamos fue: ¿Qué culpa tenemos nosotros? ¿Qué les hemos hecho nosotros a los vascos?

Te diré más. Antes te he explicado que mi padre había estado en el campo de concentración. Allí, estuvo con vascos y mi padre me explicaba que pobres, gente muerta de hambre, porque en los campos de concentración se pasaba mucha hambre.

Y las familias enviaban paquetes, no sé, con chorizos, butifarra y pan y cosas así. Pues los catalanes, pobres, siempre lo repartían entre todos.

Y los vascos solo lo repartían entre ellos. Mi padre, cada vez, decía: El próximo paquete que reciba, no lo compartiré con ellos porque es muy grave lo que están haciendo.

Y cuando lo recibía, pobre, les daba tanta pena que no sabía no compartirlo. ¿Qué ocurre? Que uno se acuerda de estas cosas. Y ahora que veo lo insolidarios que son los vascos y lo solidarios que nos hacen ser

a los catalanes. Me he acordado muchas veces de esta historia, ¿sabes? Muchas veces. Y, sobre todo, cuando las bombas del Hipercor, lo primero que me enfadó fueron los vascos.

¿Qué venís a hacer aquí? ¿Qué os hemos hecho? Era muy grave, muy grave. A ver, que hagan la guerra a Madrid o a los que les molesten, ya se apañarán.

Pero nosotros, personalmente, no tenemos nada que ver. Por otro lado, también te diré que antes te he explicado que había venido de París con las relaciones públicas del Art Corial, también soy la primera persona

que organizó una exposición institucional, política, aquí, en Cataluña. Porque como estaba relacionada con el PSUC, me llamó el cura Luis Hernández, que era el alcalde de Santa Coloma de Gramanet.

Me llamó a través de amigos del PSUC para que le organizase una exposición informativa porque él había hecho, durante sus primeros cuatro años de mandato, el primer mandato constitucional, digamos,

y, cuando tenía que hacer el segundo, quería dar a conocer todo lo que había hecho. Y yo, no puedo decirte cuándo, en 1982-83, organicé la primera campaña institucional de prensa con una exposición informativa

en Torre Vallgorgina, que estaba recién restaurada. La primera exposición institucional que tenía que cerrarse cuando empezaba la campaña política.

Y el arquitecto que me ayudó en esta campaña, con la organización, murió en el Hipercor. Por lo tanto, no solo me tocó a nivel racional, lo que decía de ¿qué culpa tenemos nosotros?

Sino también en mis amistades porque perdí a un amigo. Y entiendo que ahora hagan este tipo de estrategia de perdonarles pero estas cosas son muy difíciles de perdonar, yo no sé si soy capaz.

Pregunta.

Tendríamos que distinguir un poco cuál es el sentimiento nacionalista y de identidad catalana, que siempre he tenido, precisamente, porque he nacido en una familia catalana.

De raíces muy catalanes, tanto los apellidos de mis abuelos como de mis padres, solo hay dos que no son catalanes, tirando 10 o 12 apellidos atrás.

Y son de la Franja, de Aragón y Cataluña, que ahora es polémico porque el antiguo gobierno no les dejaba escribir en catalán, ni aprender catalán. Por lo tanto, una cosa es el sentimiento

y la otra la razón. Digamos que, a nivel sentimental, yo siempre he tenido esta identidad y, a nivel de razón, fue a través de estos 40 años de injusticias que he visto,

que no había otro camino que no fuese el independentismo. Cuando me hablaban y todavía me hablan cuatro colgados de tercera vía, yo digo, bueno, a ver, ¿cómo se puede pactar con un PSOE

cuando nos ha traicionado tantas veces como les ha convenido? Los que tenemos memoria, nos acordamos de Zapatero, quien dijo: “Aprobaré el Estatut que salga del Parlament de Cataluña.” Mentira.

Del Parlament de Cataluña, pasó al Congreso de los Diputados, de ahí, al Senado. y el maldito diputado Alfonso Guerra nos hirió nuestra autoestima enormemente.

Alardeó de que se lo había pasado a Ribot. Lo cual es muy grave. Y, a partir de aquí, todavía lo envían al Tribunal Constitucional que lo acaba de pulir. Nosotros no votamos el Estatut que tenemos ahora.

La población de Cataluña no lo votó. Es un Estatut impuesto, estamos en plena dictadura. ¿De qué narices se quejan? ¿Qué es lo que no sabemos entender?

Pregunta.

A ver, perdona, esto ya se aguó cuando hicieron café para todos. Aquí había tres regiones con capacidad de autonomía histórica.

Una era Galicia, con todos mis respetos, que tienen el gallego como lengua propia. Otros eran los vascos y los otros, los catalanes. Los políticos y los jueces

han tenido la osadía de saltarse el diccionario porque los jueces del Tribunal Constitucional no tuvieron que tratar con el Estatut de Andalucía porque no hubo un Mariano Rajoy que lo impugnara.

Sino que impugnó el catalán, resulta que el Estatut de Andalucía reconoce a Andalucía como nación, no te lo pierdas. Y Andalucía no tiene lengua propia.

En cambio, Cataluña sí que la tiene y estaba reconocida como nación en el preámbulo del Estatut, y el TC se lo cargó.

Es decir, no atienden ni al diccionario. Son gentuza. No miran ni el diccionario. Por lo tanto, perdona, ¿dónde estamos?

Hasta aquí.

Pregunta.

A ver. Como te decía, tengo 73 años, ya he hecho casi todo. Me siento con la capacidad de poder hacer lo que quiera porque hay pocas cosas que no haya querido reivindicar.

Y estoy en un punto en que pienso que si estoy satisfecha de mi trayectoria, es porque he sido una persona coherente. En este país, debo decir que la coherencia es un peaje,

es algo que se paga. Y yo lo he pagado. Ya está. Lo he pagado con fracasos y con muchas otras cosas. Pero ahora, a mi edad y donde he llegado,

no quiero dejar esta coherencia atrás. Y esta coherencia hace que yo ahora defienda mi país. Es lo último que me queda por defender en esta coherencia.

Y lo que no haré a mi edad y en mi situación, es hacer política. Ya he tenido ocasiones de entrar en la política y he tenido amigos que me empujaban a entrar.

Pero, ¿sabes qué ha dicho siempre mi marido, que es quien ha estado a mi lado? Que yo no tenía carácter para hacer política porque digo demasiado lo que pienso.

Y que los políticos tienen que ser hipócritas e ir por detrás y no siempre por encima, y yo esto no lo sé hacer. Por lo tanto, escuchando a mi marido, nunca he entrado en política y ahora no lo haré en mi vejez.

Por lo tanto, soy activista desde el punto de vista social, colaborando con lo que buenamente puedo. Cuando hubo el 9N, colaboré en el gabinete de prensa de la NC.

Hacía prensa internacional, en lo que pude. Y, si ahora piden voluntarios para el referendum, yo también estaré en la lista. Cuando hubo las impugnaciones que hubo,

yo hice mi carta al Fiscal General inculpándome, que yo había ido a votar el 9N y había sido voluntaria. No me contestaron, pero yo estoy aquí para ayudar a mi país y, sobre todo, para limpiarlo tanto de gente corrupta

como de dinero a mi nieta, que solo tengo una y la generación que viene detrás. Mis hijos, en este momento, tienen que trabajar y tienen otras preocupaciones. Por lo tanto, somos, la gente de mi generación,

quienes podemos dedicarnos a esto. Tenemos que hacerlo.

Pregunta.

A ver. Como te decía, la sociedad se basa en sus costumbres. Es evidente que yo, en esa época, viví una etapa muy patriarcal.

Además, las madres no explicaban la sexualidad a las hijas, como hacen ahora, sino que las mujeres llegábamos a la adolescencia o a la juventud siendo bastante ignorantes.

Después, no existían los inventos de ahora, como los anticonceptivos o la educación sexual que se hace incluso en las escuelas. Por lo tanto, yo creo que era una sociedad arraigada en costumbres muy antiguas.

Y en cuanto a la legislación, no existía el divorcio, por lo tanto, la mujer no podía ni ir de viaje con los hijos, como te decía. Evidentemente, a los medios no se les dejaba fotografiar a gente desnuda.

Por lo tanto, es evidente que había represión. Pero una parte de la represión era debida al régimen franquista que había y, por otro lado, porque ya estaba arraigada a la sociedad.

Porque la sociedad entonces tenía unas costumbres conservadoras y no había hecho un cambio, solo te diré que yo, por ejemplo, con mi primer marido, íbamos a Perpiñán a ver películas eróticas. Si queríamos verlas,

teníamos que ir a Perpiñán. Aquí, en Barcelona, no había. Vi Último Tango en París en Perpiñán y otras que no recuerdo también. Aquí no existía esa posibilidad.

Pregunta.

Uf… La iglesia católica, evidentemente, era católica, apostólica y romana. Es evidente que allí, el peor pecado era el sexto mandamiento, que era el referente a la sexualidad.

Y así, obligaba a las parejas a prepararse antes de casarse y exigía la virginidad y todas esas cosas.

Y lo que no… ¿Qué puedo decir? Después, la gente ya lo iba viendo, no sé. Los primeros años, la educación religiosa estaba muy arraigada durante los primeros años del Franquismo.

Pero después, en los últimos años, ya había cierta separación. La gente iba viendo que la iglesia no era el camino porque, sobre todo, la iglesia no ha sido coherente.

No ha sido coherente. Yo, por ejemplo, te diré que cuando me separé en 1976, el divorcio no existía. En cambio, existía la separación canónica. Es decir, a través de la iglesia.

Pero solo podían hacerla los ricos porque en esa época, te pedían 100.000 pesetas. Claro, si me dices que esto es coherente en una iglesia católica, apostólica y romana, pues me entra la risa.

Tengo que reírme. ¿Me entiendes? Por lo tanto, después, otro tema. Para hacer esta separación canónica, te pedían una serie de condicionantes que no eran éticos.

Porque, por ejemplo, te pedían que demostraras que te habías casado condicionada; es decir, por ejemplo, que habías tenido alguien en la familia que había hecho de casamentero, de celestina.

Y esto es muy grave, ya sea verdad o no. ¿Me entiendes? Después, otra cosa que a mí me parecía muy grave fue que, a partir de aquí, decidí que no pediría nunca la separación canónica.

Como la iglesia nunca cede en nada de nada, tus hijos no eran legítimos porque la iglesia te dice que tu matrimonio no ha sido legítimo, te lo anula

porque no es como el divorcio que lo tira atrás, la iglesia lo anula. Y no es lo mismo tirarlo atrás que anularlo. Entonces, como la iglesia lo anula, dice que tus hijos no son legítimos, son hijos naturales legitimados.

Y esto me parece aberrante, que cuando leí eso, dije “entre las 100.000 pesetas que no tengo y que me pedís esto, olvidaros. No pido la separación canónica.” Mi generación ha vivido un poco de todo.

Yo, de alguna manera, este tipo de experiencias te hacen sentir satisfecha cuando las analizas. Dices bueno, al fin y al cabo, yo he sido coherente con lo que yo he creído.